HACIA UNA TRIBOLOGÍA PRODUCTIVA

Desafortunadamente la mayoría de las empresas industriales aún siguen empeñadas en llevar acabo sus programas de lubricación de manera sistemática y no proactiva lo cual como es obvio conduce a altos costos de lubricación, de mantenimiento y a baja confiabilidad de los equipos rotativos. Mediante la aplicación de la Tribología estamos de por si al alcance de llegar al diseño por fatiga de la maquinas e incluso que en algunos casos estos puedan ser superados. Para obtener estos resultados debemos interactuar con otras ciencias y ramas del mantenimiento proactivo y preventivo, entonces nos dirigiremos hacia una Tribología Productiva que involucrara como pilares fundamentales:

a) El control de la fricción y la reducción del desgaste

La aplicación de la Tribología debe conducir a reducir al máximo la fricción sólida, fluida y elastohidrodinámica (EHL) y a evitar que se presente la fricción metal - metal; si se controla la fricción será posible reducir los diferentes tipos de desgaste que se pueden presentar en un mecanismo permitiendo que éste alcance su vida a la fatiga e inclusive la incremente. El mantenimiento proactivo mediante un buen programa vibracional y de balanceo, conjuntamente el uso de lubricantes de buena calidad aseguraran la preservación de nuestros activos.

El desgaste en sus distintas formas es sinónimo de improductividad y se define como la pérdida de material entre dos superficies que se encuentran en movimiento relativo y que se manifiesta por un funcionamiento errático apenas perceptible, siendo necesario en la mayoría de los casos sacar de servicio el equipo del cual hacen parte fundamental. Las causas del desgaste siempre pueden ser determinadas a partir de la implementación de programas de mantenimiento proactivo efectivos. Esto con seguridad no retornara una satisfacción profesional y económica en adelante.

El desgaste, cualquiera que sea su origen siempre conduce al contacto metal-metal entre las superficies del mecanismo que se encuentran en movimiento relativo y se define como el deterioro sufrido por ellas a causa de la intensidad de la interacción de sus rugosidades superficiales; este tipo de desgaste puede llegar a ser crítico haciendo que las piezas de una máquina pierdan sus tolerancias y el mecanismo funcione de una manera errática o que fallen catastróficamente quedando inservibles y causando consecuentemente costosos daños y elevadas pérdidas en el sistema productivo de la empresa. Si se quiere que las máquinas alcancen sus mayores índices de productividad es necesario lograr que los componentes que las constituyen se cambien por fatiga y no por alguno de los muchos tipos de desgaste que se pueden presentar durante su explotación.

Una superficie lubricada se puede desgastar por causas que pueden ser intrínsecas al tipo de lubricante utilizado, a su tiempo de servicio, a contaminantes presentes en el aceite cuyo origen puede ser de los mismos mecanismos lubricados ó de fuentes externas, a fallas intempestivas del sistema de lubricación y en algunos pocos casos como resultado de una selección incorrecta del equipo para el tipo de trabajo que va a desarrollar, a un mal diseño ó al empleo de materiales inadecuados para las condiciones de operación de los mecanismos que lo constituyen. Las superficies correctamente lubricadas también se desgastan cuando se desgasta ó se rompe la película límite en el caso de la lubricación límite ó elastohidrodinámica (EHL) y se conoce como desgaste adhesivo ó del desprendimiento de dicha película de las rugosidades de las superficies metálicas cuando se tienen condiciones de lubricación fluida; en este último caso el desgaste es leve y genera partículas metálicas del orden de 1 a 2 micras y se le denomina desgaste erosivo. Los tipos de desgaste más comunes en orden de importancia son: adhesivo, erosivo, corrosivo, por cavitación, por corrientes eléctricas y por fatiga superficial.

b) El ahorro de energía.

Cualquier sustancia que se utilice como lubricante reduce la fricción en algún grado y por lo tanto el esfuerzo para mover los diferentes mecanismos de una máquina, sin embargo al aplicar la Tribología la filosofía debe ser la de utilizar lubricantes con los coeficientes de fricción lo más bajos posibles de tal manera que el consumo de energía sea mínimo. Quizá mas importante aun es la calidad de los mismos pues a partir de una mejor calidad existirá más cuidado a equipos y maquinaria, no podemos esperar un máximo ahorro energético a partir de lubricantes de baja calidad.

Es muy importante pues a la hora de adquirir un nuevo lubricante conocer sus especificaciones técnicas y la base a partir de la cual fue hecho. El proceso por el cual son fabricados es otro punto a tomar en cuenta, pues esto determinara la estabilidad en el tiempo de trabajo al cual será sometido.

Sin conocer estas características no es posible implementar programas de ahorro energético mediante un control de la fricción.

c) La conservación del medio ambiente y la preservación de los recursos no renovables

En la lubricación de los mecanismos de una máquina se debe tener siempre presente la conservación del medio ambiente y la preservación de los recursos no renovables como el petróleo, por lo tanto debemos racionalizar el consumo de lubricantes.

Recordemos que al utilizar lubricantes derivados del petróleo estos se oxidan y dan lugar a la formación de peróxidos y ácido sulfúrico, lo que hace que estos lubricantes sean altamente tóxicos y no biodegradables, conllevando a un envenenamiento paulatino de la tierra y el medio ambiente.

Por otro lado el petróleo al ser un recurso no renovable las reservas mundiales de este vital elemento se reducen debido a la utilización de sus derivados (lubricantes) cada vez mayor y sin medida tanto de máquinas industriales como automotrices. La opción mas satisfactoria en la actualidad es utilizar lubricantes de mayor calidad como los semisintenticos y sintéticos que aunque en su mayoría son derivados del petróleo permiten prolongados períodos de utilización con lo cual se reduce el volumen de aceite desechado al ambiente, son menos tóxicos y más biodegradables. Afortunadamente para nuestro país ya es posible tener acceso a estos a un precio razonable.
Establezcamos todos que ya no podemos seguir pensando ni actuando como lo hacíamos antes, hay que empezar a pensar de forma proactiva, para nuestra región y para nuestro país.


Ing. Omar Linares Orozco
RNI 13.137
omarlinares1@hotmail.com