Competitividad: la llave al éxito
Hace unas décadas que la economía del mundo entero se mueve al son del libre
mercado y la globalización. Nuestro país no ha quedado fuera de este fenómeno,
por el contrario, está siendo arrastrado de acuerdo a los que imponen
condiciones de los que tienen mayores recursos económicos y por ende los que han
desarrollado tecnología de punta que en forma desproporcionada ha creado nuevos
paradigmas en el desarrollo de los países.
En este marco, donde las puertas del mercado mundial han sido abiertas, y
tomando en cuenta las condiciones geográficas en que nos encontramos, obviamente
es fácilmente deducible que nos encontramos en franca desventaja ante el resto
de nuestros competidores.
Es claro que como bolivianos, debemos pensar en las alternativas que nos quedan
para poder sobrellevar y salir adelante ante semejante desafío que se nos
presenta. Nuestras principales características como país son: diversidad de
climas, por ende diversidad de productos que cultivamos, diversidad de razas y
colores, lo que nos da diferentes idiosincrasias y diversidad de formaciones
geológicas, lo que nos hace poseedores de minerales diversos, entre otros no
menos importantes.
Como un diagnóstico de nuestra situación, podemos decir que poseemos muchas
riquezas, pero a su vez muchos inconvenientes para explotarlas, a pesar de ello
con mucho esfuerzo exportamos varios productos, lo que me hace pensar que dentro
de nuestras limitaciones, si mejoráramos ciertos “cuellos de botella” en la
cadena productiva, podríamos llegar a competir en muchos otros productos que al
momento se tornan inviables.
¡Competitividad! Es el concepto que firmemente creo es la llave al éxito del
posicionamiento de nuestros productos tanto en el mercado interno, como en el
exterior, pero ¿cómo se define la competitividad? .... cuando el ambiente de
funcionamiento, conduce al crecimiento sostenido de la productividad. El
crecimiento económico está directamente relacionado con la competitividad, y
ésta con la innovación tecnológica.
Existen muchas cadenas productivas, pero la clave de nuestro desarrollo es el
ser competitivos en lo que más sabemos hacer, incentivar a que cada eslabón de
la cadena, sea a su vez competitivo. En el nivel macro, para que los sectores
sean competitivos, el Estado debe ser competitivo, los Municipios deben serlo
también, los que trabajan para ellos también y así hasta llegar al último
eslabón.
Si nos circunscribimos al “cluster” de la construcción, ésta podría estar
compuesta por: Proyecto – financiamiento – proveedores – transporte - empresas
tercerizadas – constructores – comercializadores. Aquí nos podemos dar cuenta
que para que el producto final sea de buena calidad, todos y cada uno de los
eslabones deben ser competitivos.
Como propuesta a nivel país, proponemos que en el área agraria a nivel cultivo
se deben mejorar las condiciones para producir más, mejor y a precios
competitivos, al transporte se le debe dar las condiciones para que sus costos
sean razonables, por ejemplo mejorar los caminos, construir un puente si se lo
requiere, buenos silos de almacenamiento, con precios y calidad competitivos
aseguramos mercado para la exportación.
Como corolario podemos decir que cada región debiera producir no más de dos o
tres productos, de modo de concentrar esfuerzos para ser competitivos y a su vez
no dispersar la producción de un producto, de modo de optimizar el transporte,
por lo tanto promover la especialización, impulsando de esta manera la
¡Competitividad! como la llave al éxito para el desarrollo de nuestra economía.
Ing. Juan Carlos Justiniano Sandóval